Esta gruesa ave de cuello y patas largas, defiende a su dama durante la temporada de Febrero. La Avutarda habita en campos abiertos y despejados.

AVE El Avutarda defiende a su chica

 
En época de celo, el mentón de los machos se adorna con 2 largos penachos de plumas blancas y, con tan vistoso adorno, se pasean al lado de las hembras levantando la cola con aire orgulloso.

Cuando se encuentran 2 machos, empiezan a pelear por la posesión de las hembras, tratando de agredirse con el pico y las patas.

Por lo general, los machos más robustos son lo que primero encuentran compañera y los menos afortunados merodean por la zona, tristes o resignados por su mala fortuna.

 
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FOTO: Zoobotanico Jerez