Lo que hay que hacer:
- Limita el contacto con tu gato, pídele a alguien que le dé de comer, lo peine y juegue con él.
- Ignóralo cuando se ponga pesado y exigente.
- Sustituye las caricias o el contacto físico estrecho por juegos.
- Deja de hacerle caso en cuanto empieza a chupar o a sobar.

Lo que no hay que hacer:
- Castigar al gato, gritarle o rociarlo con una pistola de agua.







Cómo Elegir un Gatito
Las Crías de los Periquitos Australianos
Acaros del Oído
Cría Exitosa de Ardillas
Un Cahorro Saludable