Vie 23 Oct 2009
Durante los atardeceres cálidos, los murciélagos salen de sus refugios en las grietas y los huecos de los árboles viejos, interrumpiendo brevemente su hibernación para revolotear en busca de las primeras y despistadas polillas.

Los zorros, que salen a comer de noche, vuelven a sus madrigueras bajo las raíces de los árboles llevando conejos y ratones a las hembras que están criando.
Los tejones amplían sus correrías nocturnas para satisfacer las necesidades de sus cachorros.
A medida que el suelo se calienta, todos los pequeños animales, desde los minúsculos ácaros a los gusanos de tierra y las babosas, incrementan su actividad y comienzan a multiplicarse, al tiempo que realizan su trabajo de transformar la materia vegetal muerta en las sustancias requeridas por las plantas. Y mientras su número aumenta (en su mejor momento puede llegar a haber 40 millones de ácaros en 1 metro cuadrado de bosque), aumenta también la cantidad de comida a disposición de las musarañas, topos y pájaros, lo cual los anima a reproducirse.
A finales de la primavera, protegidos por las primeras hojas de los árboles, los insectos (estas criaturas que han atraído desde tan lejos a las aves migratorias) comenzarán a desplegar su increíble poder reproductor. Las crisálidas se abren para dejar salir a polillas y mariposas, los huevos hacen eclosión, liberando una hueste de orugas y los pulgones se multiplican por todas partes sin necesidad de aparearse.
TAGS: mascota bosque primavera murcielago zorro tejon mariposa gusano insecto
Posts relacionados: General

