Para que un gato acepte a otra mascota impone la siguiente condición: que le deje jugar y frotarse contra su cuerpo. Una vez que lo haya hecho, lo admitirá como un miembro más de la familia.

Pero este ritual amistoso, resulta impracticable con los peces, con los que le resultará imposible entablar relación alguna.
Además el color y movimiento de los peces lo atraerán enormemente y no durará en echarle las garras a la mínima oportunidad.
Afortunadamente, nunca cometerá la locura de zambullirse dentro del acuario; los felinos odian el agua y por nada del mundo se mojarían el hocico.
TAGS: mascota gato felino minino pez acuario pecera peligro relacion amistad
FOTO: La Habitacion de la Cabrona
Etiquetas : acuario, amistad, felino, gato, mascota, minino, pecera, peligro, pez, relacion







Cómo Elegir un Gatito
Las Crías de los Periquitos Australianos
Acaros del Oído
Cría Exitosa de Ardillas
Un Cahorro Saludable