Por muy bien entrenado que esté y por mucho que suela colaborar, un perro asustado o dolorido puede llegar a morder. Por esta razón los veterinarios recomiendan abozalar al perro antes de comenzar a aplicar los primero auxilios, a excepción si padece de vómitos, heridas faciales o problemas respiratorios.
Si no tienes la opción de comprar un bozal en una tienda de animales, improvisa uno con una cuerda, corbata o un par de medias, aquí cómo hacerlo:

- Haz un nudo flojo en el centro de la cuerda para crear un gran lazo, desliza ese último por encima de la nariz del perro, estíralo hacia la mitad del hocico y apriétalo.

- Toma los extremos colgantes y anúdalos bajo la barbilla.

- Coloca los extremos tras las orejas y haz un nudo.







Cómo Elegir un Gatito
Las Crías de los Periquitos Australianos
Acaros del Oído
Cría Exitosa de Ardillas
Un Cahorro Saludable